El ronquido se ha venido estudiando con mayor entusiasmo desde los últimos años.
La mayoría de los mamíferos roncan, pero en el humano es de radical importancia.
Más allá del sonido que puede resultar molesto, el ronquido suele indicar dificultades en la mecánica respiratoria. Exige un estudio detallado de las causas que lo originan, siendo una de las principales la apnea del sueño (pausa respiratoria), que en casos severos puede llegar a 60 segundos o más y provocar descensos de la oxigenación sanguínea con consecuencias sobre la salud y el bienestar.
La apnea del sueño es la pausa respiratoria que se produce durante el descanso. La gravedad e intensidad de la apnea varía de acuerdo al individuo. Es importante su diagnóstico y estudio, prestando especial atención a las patologías asociadas.
Niños y adultos con problemas de sobrepeso, cardiológicos, respiratorios o metabólicos deben ser evaluados por un equipo médico multidisciplinario. La consulta con el Otorrinolaringólogo es una de las primeras e importantes a realizar.
El ronquido y la apnea de sueño, denominados médicamente Síndrome de Apneas e Hipopneas Obstructivas del Sueño (S.A.H.O.S), generan alteraciones importantes en la dinámica del sueño. Despertares, microdespertares y la sensación de “mal dormir” son frecuentes en el roncador, afectando su calidad de vida.
Dentro del diagnóstico se utilizan estudios endoscópicos para localizar obstrucciones, tomografía computada y polisomnografía, entre otros estudios que serán evaluados por el especialista.
Las opciones terapéuticas van desde tratamientos médicos hasta la cirugía del ronquido mediante diferentes técnicas que se adaptan a cada paciente.
Desde hace varios años utilizamos plasma de radiofrecuencia, un equipamiento que reemplaza al quirúrgico con láser, mejorando los períodos de recuperación y reduciendo los costos de la cirugía.
En pacientes con S.A.H.O.S severo puede indicarse el uso de dispositivos de presión positiva continua (C.P.A.P.), que constituyen un tratamiento paliativo.
Ante la sospecha de S.A.H.O.S no dude en consultar con su médico.
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